Ir al contenido principal

Entradas

Demasiado bendecido

Demasiado bendecido Lectura: Salmo 107:1-8  Alaben la misericordia del Señor, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. —Salmo 107:8 En mi viaje diario a la oficina, tengo muchísimo tiempo para leer… me refiero a las calcomanías en los automóviles. Algunas son desagradables, otras ingeniosas, e incluso otras, directamente de mal gusto. Sin embargo, una que vi hace poco desafió sutilmente mi corazón sobre la manera en que suelo enfrentar la vida. Decía simplemente: «Demasiado bendecido como para quejarme».. Debo confesar que me sacudió meditar en esas palabras. Con suma frecuencia, me encuentro lamentándome por situaciones que no salen como quiero, en vez de concentrarme en los regalos maravillosos que mi Padre celestial me ha dado. Aquel día, la lectura de ese sencillo mensaje me llevó a renovar mi compromiso de dar gracias en forma voluntaria y constante porque mi Dios ha sido bueno conmigo más allá de lo que puedo enumerar. El Salmo...

Camino en construcción

Camino en construcción Lectura: Jeremías 31:31-34  Pero ahora estamos libres de la ley, […] de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu… —Romanos 7:6 En Michigan, donde vivo, bromeamos diciendo que tenemos dos temporadas: el invierno y la construcción de caminos. Los duros inviernos dañan las carreteras, así que los equipos de reparación empiezan a trabajar en cuanto el hielo se derrite y el terreno se descongela. Aunque lo llamamos «construcción», gran parte de lo que hacen parece una «destrucción». En algunos casos, solo tapar agujeros no basta; hay que reemplazar el camino viejo por otro nuevo. Cuando el Señor obra en nuestra vida, puede experimentarse algo similar. En el Antiguo Testamento, Dios le dijo a su pueblo que esperara renovaciones importantes en el camino entre ambos (Isaías 62:10-11; Jeremías 31:31). Cuando envió a su Hijo, los judíos pensaron que se destruía el camino hacia Él. Sin embargo, Jesucristo no estaba destruyendo nada, sino c...

¡CLYDTOP PROMO!

Nuestra Primera Promo de CLYDTOP, espere muy pronto el CLYDTOP de DC Liga de la Justia

Más, más, más

Lectura: Lucas 12:13-21  … Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. —Lucas 12:15 A algunas personas les encanta salir de compras. Tienen un deseo permanente de comprar, comprar, comprar. El frenesí de encontrar la mejor oferta es un fenómeno global. En todas partes del mundo, hay enormes centros comerciales. El incremento de las compras en tiendas y por Internet lo demuestra. Comprar puede ser divertido. Sin duda, no tiene nada de malo tratar de hacer un buen negocio y disfrutar de lo que Dios nos ha dado. Pero cuando obtener bienes materiales se convierte en una preocupación, perdemos el objetivo. Jesús desafió a sus oyentes con estas palabras: «Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15). Después, relató una parábola sobre un hombre «que hace para sí tesoro», pero al que no le interesa su relación con Dios...

Arrogancia y orgullo

Lectura: Proverbios 8:12-21  … la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. —Proverbios 8:13 En el libro Cartas del diablo a su sobrino, de C. S. Lewis, un demonio más experimentado insta a su pupilo a desviar los pensamientos de un creyente, que están enfocados en Dios, y hacer que se centre en las fallas de las personas que lo rodean en la iglesia. Un domingo, durante una reunión, me distraje y en cierto modo me enojé con una persona que cantaba fuerte y desafinado, y que iba desfasada en las lecturas al unísono. Pero, cuando inclinamos la cabeza para orar en silencio, me sacudió pensar que al Señor probablemente le complaciera más el corazón de esa persona que los sentimientos condenatorios que veía en el mío. Pocos días después, estaba leyendo Proverbios 8, y el versículo 13 me sacudió: «… la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco». En todo el capítulo, la sabiduría nos llama a tener cordura (v. ...

Éxito miserable

Lectura: Lucas 9:18-27 … Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. —Lucas 9:23 El escocés George MacDonald (1824-1905), novelista, poeta y pastor cristiano, escribió: «Todo lo que un hombre haga sin Dios está miserablemente destinado al fracaso… o a triunfar de una manera aún más miserable». Esta intrigante declaración aparece en su libro Unspoken Sermons [Sermones no predicados], y oradores y escritores actuales suelen citarla. MacDonald trataba el difícil tema de la negación del yo en el creyente y cómo aplicar esta enseñanza de Jesús: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará» (Lucas 9:23-24). En lugar de simplemente tratar de suprimir nuestros deseos naturales, MacDonald afirma que la verdadera negación del yo significa que «debemos ver las cosas como [...

Mantenerse unidos

Lectura: 1 Corintios 12:12-27  Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. —1 Corintios 12:14 La mayor parte de las regiones del mundo conoce el fenómeno asombroso de la nieve. Los copos de nieve son cristales de hielos hermosos y singularmente elaborados. Por sí solos, son frágiles y se derriten rápidamente si nos caen en la mano. Sin embargo, agrupados, generan una solidez considerable. Pueden inmovilizar grandes ciudades y, al mismo tiempo, crear paisajes maravillosos con árboles cubiertos de nieve, cuyas fotografías decoran calendarios y se convierten en motivos de obras de arte. Brindan placer en las laderas para esquiar, y alegría a los niños cuando hacen muñecos de nieve y bolas para arrojarse unos a otros. Todo porque los copos se mantienen unidos. Lo mismo sucede con los que seguimos a Cristo. Cada uno ha sido exclusivamente dotado con capacidades para colaborar en la obra de Dios. La intención nunca fue que viviéramos aislados, sino que trabajáramos ...